Reseña: Pinzas de metal
Pinzas
de metal es una novela digital de Alma Pérez publicada en el año 2003. La
autora utiliza diferentes herramientas que brinda el hipertexto para realizar
una novedosa representación. Cuando el lector abre el vínculo que lleva a la
novela aparece un recuadro con tres
columnas que contienen cinco personajes, cinco lugares y cinco objetos, y
recibe las instrucciones para combinar las categorías presentadas. Las ternas tienen
programados varios enlaces que al ser oprimidos revelan un segmento de la
historia, sin embargo, no todas las combinaciones contienen enlaces. Este
formato acaba como la linealidad del texto, ya que ya que es el lector quien va
construyendo la secuencia de la novela en el orden que desee. El lector se
convierte en un personaje que explora para descifrar las fichas calves de historia y estas se pueden observar con lupa.. Por otro lado los
textos están asociados a fichas de rompecabezas y al abrirse se empiezan a
organizar hasta lograr forma una imagen.
Podemos
ver claramente que este documento ofrece un alto nivel de interactividad, pues le
permite al lector la construcción de la historia. El juego llega a cautivar al
lector, quien no se limita a desarrollar
solo algunas combinaciones sino que decide realizar las que más pueda para enriquecer la lectura, sin embargo, esto se
convierte en una actividad extensa y desgastante porque las personas se han
acostumbrado a seguir un orden impuesto por determinado autor y aunque nos abramos
al campo de los hipertextos como en casi en todas las lecturas que hacemos en
la Red, esta hipernovela cuentan con muchos enlaces, lo cual puede ser incómodo
para algunos, pues no hay como tal un texto definido sino que hay varios
segmentos que componen la novela.
Pinzas
de metal se contextualiza en España, en un momento crucial para la democracia,
cuando todavía regían los principios tradicionales en las familias. Lo hechos
ocurren a partir de las vivencias de cuatro jóvenes aprendices en la peluquería
de Don Pedro, situada en un barrio de
estrato bajo de la ciudad de Barcelona, y las de otros personajes secundarios de
la misma escuela. Las historias se empiezan a relacionar entre ellas, se
muestra una sociedad fuertemente machista que desmerita y agrede a la mujer fuertemente.
Paloma
no se apasiona por la peluquería; sin embargo, es obligada por su madre a
aprender aquel oficio considerado adecuado para la mujer. En su casa le exigen
realizar todas las labores domésticas y a servir a su hermano y a su padre que
la agreden constantemente. Su pasión es al arte y a las letras, y a pesar de
las críticas de sus padres asiste a las secciones nocturnas que ofrece el
Instituto del barrio, aunque siempre había sido muy juiciosa comienza a
consumir drogas en compañía de Carlos, un aprendiz de la peluquería con quien
tiene una relación amorosa.
Alicia
queda embarazada de su novio y tan pronto como su padre se entera, se
avergüenza de ella y jamás vuelve a hablarle. La joven parte de su casa con su
novio, y aborta el bebé en Londres. Vicky es una mujer linda y catalogada de bruta.
Disfruta de los placeres sexuales y su padrastro abusa de ella. Vicky se
convierte en estrella porno, deja la peluquería y se independiza de su familia.
Elsa, la más aplicada, es una argentina que llegó a Barcelona huyendo del
terror e insiste en la liberación de la mujer y en exigir sus derechos,
impulsando así el feminismo.
Mientras
las cuatro jóvenes se presentan como transgresoras de los convencionalismos que
las rodean, las madres de Paloma y Alicia, y algunas clientas de la peluquería
encarnan a la mujer española de la época de Franco : aquella que debe quedarse
en casa para realizar las labores domésticas, encargarse de los niños,
consentir a su esposo y vivir bajo su mando.