jueves, 4 de abril de 2013

reseña: Pinzas de metal


                                         Reseña: Pinzas de metal

Pinzas de metal es una novela digital de Alma Pérez publicada en el año 2003. La autora utiliza diferentes herramientas que brinda el hipertexto para realizar una novedosa representación. Cuando el lector abre el vínculo que lleva a la novela aparece un recuadro  con tres columnas que contienen cinco personajes, cinco lugares y cinco objetos, y recibe las instrucciones para combinar las categorías presentadas. Las ternas tienen programados varios enlaces que al ser oprimidos revelan un segmento de la historia, sin embargo, no todas las combinaciones contienen enlaces. Este formato acaba como la linealidad del texto, ya que ya que es el lector quien va construyendo la secuencia de la novela en el orden que desee.  El lector se convierte en un personaje que explora para descifrar las fichas calves de historia y estas se pueden observar con lupa.. Por otro lado los textos están asociados a fichas de rompecabezas y al abrirse se empiezan a organizar hasta lograr forma una imagen.

Podemos ver claramente que este documento ofrece un alto nivel de interactividad, pues le permite al lector la construcción de la historia. El juego llega a cautivar al lector, quien no se limita a  desarrollar solo algunas combinaciones sino que decide realizar las que más pueda para  enriquecer la lectura, sin embargo, esto se convierte en una actividad extensa y desgastante porque las personas se han acostumbrado a seguir un orden impuesto por determinado autor y aunque nos abramos al campo de los hipertextos como en casi en todas las lecturas que hacemos en la Red, esta hipernovela cuentan con muchos enlaces, lo cual puede ser incómodo para algunos, pues no hay como tal un texto definido sino que hay varios segmentos que componen la novela.
Pinzas de metal se contextualiza en España, en un momento crucial para la democracia, cuando todavía regían los principios tradicionales en las familias. Lo hechos ocurren a partir de las vivencias de cuatro jóvenes aprendices en la peluquería de  Don Pedro, situada en un barrio de estrato bajo de la ciudad de Barcelona, y las de otros personajes secundarios de la misma escuela. Las historias se empiezan a relacionar entre ellas, se muestra una sociedad fuertemente machista que desmerita y agrede a la mujer fuertemente.
Paloma no se apasiona por la peluquería; sin embargo, es obligada por su madre a aprender aquel oficio considerado adecuado para la mujer. En su casa le exigen realizar todas las labores domésticas y a servir a su hermano y a su padre que la agreden constantemente. Su pasión es al arte y a las letras, y a pesar de las críticas de sus padres asiste a las secciones nocturnas que ofrece el Instituto del barrio, aunque siempre había sido muy juiciosa comienza a consumir drogas en compañía de Carlos, un aprendiz de la peluquería con quien tiene una relación amorosa.

Alicia queda embarazada de su novio y tan pronto como su padre se entera, se avergüenza de ella y jamás vuelve a hablarle. La joven parte de su casa con su novio, y aborta el bebé en Londres. Vicky es una mujer linda y catalogada de bruta. Disfruta de los placeres sexuales y su padrastro abusa de ella. Vicky se convierte en estrella porno, deja la peluquería y se independiza de su familia. Elsa, la más aplicada, es una argentina que llegó a Barcelona huyendo del terror e insiste en la liberación de la mujer y en exigir sus derechos, impulsando así el feminismo.
Mientras las cuatro jóvenes se presentan como transgresoras de los convencionalismos que las rodean, las madres de Paloma y Alicia, y algunas clientas de la peluquería encarnan a la mujer española de la época de Franco : aquella que debe quedarse en casa para realizar las labores domésticas, encargarse de los niños, consentir a su esposo y vivir bajo su mando.